miércoles, 22 mayo, 2024

Reindustrializar la Comunidad es posible con la energía

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José Luis Bernal
José Luis Bernal
DIRECTOR GENERAL INSTITUTO TECNOLÓGICO DE LA ENERGÍA Y RECURSOS HÍDRICOS

Es innegable que la energía es un recurso vital en todos los procesos productivos de la industria, servicios y sociedad y quién niegue esta evidencia vive en un mundo en el que Pedro Sánchez es un buen presidente del Gobierno. Este recurso es una prioridad estratégica que debería primar para cualquier país que quiera un crecimiento económico, competitividad o empleo, pero también por su incidencia en los hogares familiares y en el transporte de las personas; así como por su repercusión en otras políticas sectoriales como el medio ambiente, agricultura, ordenación del territorio, vivienda, agua…

Un sector estratégico en el que España tiene un nivel de dependencia del exterior muy alto. Nuestra excesiva dependencia de recursos energéticos, que no tenemos y tenemos que importar, junto con los precios actuales del gas y del petróleo (y con el encarecimiento futuro), suponen un freno para el nuestra balanza comercial y un lastre para nuestra economía y sectores primarios, perjudicando la competitividad de nuestras empresas con el encarecimiento del recibo energético, y a su vez, disminuyendo la renta disponible de las familias, provoca lo que llamamos pobreza energética de muchas de ellas.

No hay duda, por tanto, que la prioridad que supone establecer un nuevo modelo energético y lograr una economía baja en emisiones de carbono nos permitan disminuir nuestra dependencia del exterior y contribuya a un cambio de modelo productivo, que apueste por la utilización máxima de los recursos naturales propios mediante las energías renovables. Es obvio que el sector energético necesita un pacto de Estado sobre la energía que afronte una verdadera reforma energética a largo plazo, pero eso es harina de otro costal. Una apuesta que no excluye la energía nuclear ya que España tal y como expuse en algún artículo anterior necesita un plan a corto, a medio y a largo plazo, necesitamos hacer de la energía un valor añadido para la competitividad de nuestras empresas y no un lastre como es hoy.

La energía como motor de reindustrialización de la Comunidad Valenciana.

El sector energético es innovación y desarrollo, es investigación y esta preparado para dar el salto de calidad en la economía española. La Comunidad Valenciana posee todos los ingredientes necesarios para encontrar soluciones para equilibrar un modelo de negocio bajo el concepto de reindustrialización hacia un nuevo motor generador de riqueza y empleo como es el sector de generación de tecnología relacionada con las renovables. No se trata de poner en marcha grandes plantas fotovoltaicas o grandes parques eólicos. Debemos aprovechar e instaurar industria energética, desarrollar patentes que las hay y hacer de nuestra tierra un verdadero espacio industrial. Una industria de generación de tecnología renovable que se transforme en un nuevo motor de riqueza para los valencianos. Fabriquemos y hagamoslo bien.

La Comunidad Valenciana posee todos los ingredientes necesarios para encontrar soluciones para equilibrar un modelo de negocio bajo el concepto de reindustrialización hacia un nuevo motor generador de riqueza y empleo como es el sector de generación de tecnología relacionada con las renovables.

Esta reindustrialización, debe adoptar nuevas formas mirando hacia un nuevo futuro para la comunidad valenciana desde el primer pueblo de la provincia de Castellón hasta el último de la provincia de Alicante, sin excepción y con una planificación de creación y ubicación de industria relacionada con la fabricación de tecnología de energía renovable a gran escala y de gran volumen, aquí en la Comunidad Valenciana puede parecer una tarea difícil, pero cada vez es más evidente que la escala de la crisis energética eclipsa incluso los planes más ambiciosos, lo que nos da una gran oportunidad para invertir en esta región con la creación de industria de desarrollo de tecnologías adecuadas, transformándonos no solo en consumidores sino en creadores de un futuro energético cargado de bienestar económico y social.

España tiene una nueva oportunidad para volver a tomar la delantera desde la comunidad valenciana en esta nueva era de industrialización, más sostenible y más tecnológica que nunca antes y no estoy hablando concretamente de la digitalización de la empresa e industria.

Tecnologías como la hidráulica, eólica, solar, geotérmica, mareomotriz, acumulación… nos dan las líneas del escenario futuro que demandara la sociedad, generando una industria de conocimiento, generando y atrayendo talento científico, empleo cualificado y de calidad, patentes y riqueza, atrayendo inversiones extranjeras y transformándonos en uno de los referentes a nivel nacional.

¿Pero es posible?

La respuesta es, ¿y por qué no? Abundan las oportunidades.

Las empresas representan aproximadamente dos tercios del consumo final de energía en el mundo, transformar este consumo a energías renovables esta transformando el mercado energético mundial, acelerando la velocidad de la transición energética.

Como sociedad de que nos sirve implantar soluciones energéticas y tecnológicas procedentes del exterior donde el valor añadido que su diseño, creación y fabricación que ello genera no repercute en nuestra cadena de valor.

La comunidad Valenciana, como he comentado anteriormente posee todos los factores necesarios para liderar el desarrollo de tecnologías eólica terrestre, incluida la minieólica, eólica marina, generación hidroeléctrica, mareomotriz y solar fotovoltaica entre otras para la producción de energía eléctrica.

Aunque el despliegue de energía solar y eólica principalmente, ha mostrado a nivel nacional un crecimiento constante, muy a pesar del estancamiento de proyectos de esta materia en nuestra comunidad, no es suficiente para compensar las políticas energéticas de nuestro país de cierre de las plantas de energía nuclear, esto nos da las pistas necesarias, para ver que aún no contamos con los sistemas necesarios para tener capacidad renovable.

Alcanzar estos objetivos requiere una inmensa colaboración de la industria y voluntad política creando los marcos necesarios para no caer en la inseguridad jurídica de este modelo y criterios transparentes de implementación, y que permitan la aceleración de los cambios tecnológicos necesarios en los procesos industriales fomentando la renovación e implantación de sector industrial para la creación de tecnología energética, transformando esta comunidad en un auténtico líder en investigación, innovación y fabricación en el ámbito de las tecnologías de generación eléctrica mediante energías renovables en fase de desarrollo o ya maduras, asegurando no solo el futuro de la comunidad, sino de España.

Es hora de hacer un esfuerzo conjunto entre los actores políticos, reguladores de energía y por su puesto la industria y podemos garantizar una transición industrial, utilizando la capacidad de la industria ya existente.

La Comunidad Valenciana tiene todo lo que se necesita para conseguirlo, conocimiento, experiencia en innovación, medios industriales, comunicaciones, ahora solo necesitamos unir a los diferentes actores para encontrar la formula de esta economía que es una realidad y el éxito estará en nuestra manos.

Es el momento de volver a creer en nosotros mismos, dejar atrás los miedos e inseguridades y lanzarnos a conquistar un mercado que tan sólo está esperando que alguien lo module.

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1 COMENTARIO

  1. Excelente artículo. El análisis que hace José Luis Bernal es correcto. Ojalá lean este artículo los políticos y tomen en materia de energía decisiones acordes a las indicaciones que da en su artículo José Luis Bernal.

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